
Estas líneas van dedicada a mis sobrinos, Yolanda Mª abad, José Carlos Abad y la pequeña Maite.
¡¡ Llena Eres de Gracia Hermana!! Parafraseando ¡¡Bendita entre todas las mujeres!!, pues sí, mi hermana Yolanda la segunda quedó en estado de buena esperanza. Sin saber si sería el o ella, ya se sabía una cosa clara, que iba a ser cofrade. Por circunstancia de la vida mi hermana llevó su embarazo en casa de mis padres, la cual, pesado de mí, en ese periodo me llevaba enganchado a la música de semana santa, todo el santo día. No sé porque circunstancia actuaba así, seguramente porque alguna vez escucharía lo que a continuación cuento, tras el momento de después de la cena, como siempre suele hacerse en toda las casa de familia, nos sentábamos a ver un ratito la tele, momento que yo aprovechaba para ponerle los cascos de mi discman, con música de semana santa, en el vientre de mi hermana, donde los sones de una marcha iban penetrando a esta criaturita que convertiría abuelos a mis padres, quizás penséis que sea una locura, pero tras nacer una sana y preciosa niña que se llamaría como su madre, en los momentos de angustias para el bebé, el llanto era calmado con una marcha de las que antes de nacer ella escuchaba a través de su vientre.
Desde muy pequeña ella ya formó parte del mundo cofrade, pues nos la llevábamos a todas las procesiones, no quiero seguir sin contar que siendo un bebé de meses ella quedó bendecida con una bocina de la virgen de la Caridad, mientras le arropaba a la criaturita entres mis brazos para ponerla frente a maría santísima, el bocina derecho se giró inesperadamente que si no es porque con mucho reflejo que tuve, levanté el brazo para que no impactara la bocina en la criaturita indefensa, impactando en mi brazo aquel instrumento, creo que aquel fue un milagro de maría santísima de la Caridad, por lo menos creí yo en aquel momento, me gustaría que vieses la cara que puso el capataz cuando veía que la bocina iba a darle al bebé, después de ver todo, suspiró aliviado.
Mi sobrinilla ha vivido la semana santa todo el año, pues entre que nosotros le poníamos marchas y ella nos pedía ver videos de semana santa, algo influimos en su inocente devoción.

Poco después nacería su hermano José Carlos, tal vez arrastrado por su pequeña hermana o tal vez por sus titos, pero él a seguido los mismos pasos que todos nosotros.
Desde muy niño han sentidota semana santa muy adentro, será que nosotros tenemos mucha culpa en eso, pues de meterle la semana santa todo el año, por los ojos, también es lógico que sus dos hermandades devocionales sean la Borriquita y la Hdad de la Fe, puesto que pertenecemos a la cuadrilla de María de dichas corporaciones, mis sobrinos sin ser hermanos de ninguna de las dos hermandades se sienten más borriqueros que cualquier hermano de la hermandad y por supuesto sus vírgenes son LA de los Ángeles y La Caridad.
Su inocencia e ilusión llevan a tener gran fervor por cualquier cofradía y procesión sea cual sea pues ellos se sienten participes y solo quieren estar cerca de ellos, los titulares, sea el señor o la señora, pero quieren siempre ir de su mano, por el cual, ellos siempre terminan agarrado de los zancos de los pasos, A pesar de su corta edad han sido más cofrade que muchos de los que con golpes en el pecho lo dicen y no lo demuestran, respetando la cofradía como cualquier adulto, manteniendo la compostura.
Con varías semanas santas, llegó la esperada primogénita de mi hermana la mayor, Maite, tan solo hace un año y medio de tal acontecimiento, tuve el honor de ser su padrino, y que mejor regalo que hacerla hermana de la hermandad de los niños. Sin apenas conocer el mundo con tan solo mes y medio de vida, ya era una cofrade más entre nosotros, pues como ya conté en otro momento, fue bendecida por la madre de Dios, antes de nacer, Maite tuvo la suerte de tener su propia ropa de samaritana, con su túnica, su cíngulo y velito que con tanto cariño se lo confeccionó doña Carmen, la Abuela, como ella quiere que la llamen. Esta ropa será especial por siempre, llena de simbología y espero que pueda conservarlo muchos años y recordar su infancia de samaritana de San Pedro.
Los juegos infantiles a lo largo de la historia cambian mucho, y más hoy en día con los avances tecnológicos, pero el juego de un cofrade, se ve poco alterado al paso del tiempo, recuerdo yo que con cualquier cosa jugábamos a los pasos, la historia se repite con mis sobrinillos Yolanda y José Carlos, pues ellos con un futbolín a modo de paso juegan uno dentro de costalero y otro fuera a modo de capataz, cosa que me alegra pues es gozan de buena salud cofrade.
Pues la inocencia de estos niños me llenan de anécdotas los sentimientos, pues, en la semana santa del 2007 se llevó diciendo que quería salir de costalero, llegó el viernes santo y cogió mi costal antiguo, mi primer costal que con tanto cariño guardaba, gustosamente se lo dejé. Como siempre me fui para santa maría para portar a María santísima. Mi sorpresa fue cuando tras el primer relevo, salgo exhausto del paso, cuando me veo a mi sobrino José Carlos con el costal puesto, según me contó mi hermana, quería utilizar una baguettina de morcilla, pero se rompía y tras varios intentos fallidos desistió por petición de mis padres, que cabezota es, jeje,
Este mismo año para variar el viernes santo, se lo había montado mejor el, y tenía el costal que le presté, que creo que no volveré a ver más, pero si a el le llena de ilusión, no soy quien para quitarles ilusiones a los niños, y también venía ataviado con una faja tradicional que se terminó de romper y estaba rodando por casa y que mi sobrino había rescatado para tener su propia ropa de costalero. Pues la anécdota viene en el momento que cogió mis dos sobrinos, Yoli y José Carlos y como de dos costaleros se tratasen se pusieron ha hacerse el costal en mitad de la calle cuando acompañaban a la virgen de la caridad, toda la gente expectante, e ilusionada como dos enanos se preparaban la ropa como de adultos se tratase, una aguantaba y el otro hacia el costal, a más de uno la sonrisa salió y la baba le cayó, al ver a dos niños tan pequeños que sabían el proceso perfectamente de hacer un costal y ponérselo, pues sinceramente, yo veo eso y se me saltan dos lagrimas de emoción.
Otro momento que quizás este más cercano en mi memoria fue como este pasado mes de mayo cuando la titular de la parroquia de viaplana salió en procesión, y evidentemente mis sobrinos no faltarían a dicha cita, pues ellos como siempre con la mayor ilusión del mundo se agarraron a las patas de la mesa donde portábamos a Sta. María Madre de la Iglesia, pero mayor fue su sorpresa cuando en una chicotá metimos a mis dos sobrinos debajo del paso, primero uno y luego a la otra y pudieron comprobar todo lo que se hacía debajo del paso, cosa que les llenó de nerviosismo e ilusión, de nervios e inquietud y curiosidad, pero lo más de todo ilusión, tras salirse del paso, este año me pusieron en la pata, y mi sobrino se agarró a mi mano durante las chicotás, como un hijo agarra a su padre para pasear, así me sentí yo con este precioso gesto, pues sentía su nervios y su ilusión con solo tenerlo dándole la mano, así estuvimos la mayor parte del recorrido, el andaba a mi son, al son del costalero, y el se sentía uno más, durante el recorrido también pude sentir la mano de mi sobrina Yoli, pues ella también quería ser igual que su hermano, sentirse más cercana a ser costalera de maría, en definitiva, la única manera que tenían de sentir a María.
La recogida pudo comprobar debajo de Ella, el sentir de un costalero, Nada más salir del paso y darse un buen golpe con la zambrana, comentaban a modo de adultos los dos micos estos, que ellos ya estaban preparado para salir, cosa que me entusiasmó, de que la misma ilusión que tenían en ese momento la mantenga asta el final de sus días, Dios les Bendiga,
Maite, con sus dos años y medio, va haciendo sus cositas, pues solo quiere ver sus videos de la Borriquita, y solo se calma con los videos de donde sale la Madre de Dios, y tan solo hace escuchar el redoble de un tambor ella, coge y se empieza a mecer como si de tal palio se tratase, en definitiva, aquí hay cantera para rato,
Estas líneas refleja, lo que nosotros fuimos en la infancia a los ojos de nuestros descendientes cercanos, viendo con optimismo como tendremos un reemplazo generacional y viendo lo que hoy en día está de perdida la sociedad entorno al mundo cristiano, es un alivio por lo menos verlos así, cofrademente hablando, que las primeras pautas de la fe y vida cristiana, están siguiendo el trazo que nosotros les marcamos al igual que anteriormente nuestros mayores hicieron lo mismo con nosotros
Espero poder escribir en un futuro sobre las miles de anécdotas que la ilusión de unos niños sienten por lo mas grande.