lunes, 28 de abril de 2008

24 de marzo de 2002 Mi primera vez



24 de marzo de 2002 Mi primera vez

¡Llegó el día!, Como buen cofrade, tras levantarme subí las persianas de mi cuarto para ver el tiempo que hace, no hay duda, esta tarde salimos. Los nervios que la noche antes no me dejó dormí, se acentuaron aun más, atrás quedaron ensayos tras ensayos. Sí, era mi primera vez, iba a posar a la madre de dios sobre mis hombros, cosa que me llenaba de alegría y también de responsabilidad, creía que no estaba preparado, a pesar de los ensayos en el cual aprendí a “ser costalero”, soy persona que necesita tiempo para aprender las cosas, practicar, ensayar, pero como se suele decir las cosas “Poco a poco”. El cansancio era grande, pero la ilusión era superior, creo que la noche fue demasiado corta y el los nervios mucho, puesto que nos quedamos ultimando algún que otro retoque en a la hermandad …, Como es ritual de mi hermano y yo lo tomé también, preparé toda mi ropa de costalero encima de mi cama, zapatillas de loneta, pantalones nuevos, faja y costal, una camiseta de la hermandad que mis amigos mayordomos me regalaron para mi estreno con tanto cariño, una bolsa con caramelos hasta la ropa interior tenia que me iba a poner lo tenia allí puesto a forma de exposición, hecho que me hace gracia ahora que lo pienso la expo-cofrade de mi casa. Para hacer tiempo, me fui a ver un partido del Recre s ese partido fue glorioso para el Decano,, si no lo he dicho antes soy recreativista con mucho orgullo, salí corriendo para mi casa antes de que terminara el partido para ducharme, vestirme y almorzar. Todavía recuerdo ese almuerzo de…, bueno quizás no me acuerde también, me terminé de vestir y salí corriendo para san Pedro con mi hermano hasta llegar a la entrañable plaza del piojito, donde el capataz quedó con los costaleros para hacer la última igualá y darnos los relevos. Tras llegar como dos amigos que hace tiempo no se ven, nos vamos fundiendo en abrazos entre los compañeros y amigos que vas viendo y nos vamos deseando suerte en la Estación de penitencia, en mi caso saludé a muchos amigos, a pesar de ser la primera vez, llevaba muchos años conociendo a mis compañeros, muchos ensayo llevando el radio-casete con las marchas, y con mucho orgullo de llevar el radio, porque no solo se ayuda a la hermandad saliendo de costalero, y como la edad no me permitía ser costalero, la única forma de sentirme parte de la cuadrilla era llevando la música para ensayar y poder pasear dignamente a nuestra señora. El momento de la salida era próximo, el capataz nos puso por trabajadera y nos igualó y nos entregó el relevo, todavía conservo el relevo, por una cara era el cuadrante y escrita la letra de la marcha que ese año se recuperó para la virgen de los Ángeles, con mi nombre y apellidos y el número 2, por la otra cara era una estampa del palio por calle la fuente, curiosamente el cuadrante estaba plastificado para que no se estropeara, cosa que me llamó la atención. Corriendo nos fuimos a vestirnos arriba de la calle que sube la iglesia, en una zona privada, allí nos enfajarnos, hicimos el costal y nos lo pusimos. Pues mi hermano Elio se hizo cargo de dicho honor, y nos ayudamos mutuamente a vestirnos. Con los nervios el costal me lo tuve que hacer tres veces. Mi estreno estaba ya ahí mismo. Entré en la iglesia y confieso que me emocioné muchísimo al ver tantos niños chicos con sus palmas, me dirigía hacia mis titulares en sus pasos y les estuve pidiendo para que todo saliera bien en mi estreno de costalero. Los tres golpes de martillos para el Señor de la Borriquita abría las Semana Santa Onubense tras pasar el dintel de la Mayor de San Pedro el Señor en su Entrada Triunfal, nos fuimos corriendo hacia el interior del paso, para hacer la primera levantá, primera para todos, pero especial para mí, porque iba a ser mi estreno y lo mas importante que ya estaba debajo de ella. Por la cabeza se me pasaban miles de imágenes y recuerdos de ir a ensayos trasnochando, sueños de cómo sería ese momento, vivencias contada por costaleros debajo de los titulares, ensayos duros en los cuales yo no sabia ni como ponerme debajo del paso, ir pisando al de adelante, no saber levantar.. Y peleas con mi hermano porque no me dejaba ser costalero hasta cumplir la mayoría de edad y aguantar muchos años de espera para poder estar debajo de María,no importaba la advocación el hecho era que estaba debajo de ella, acomodé el costal en el palo, estaba hecho un flan, recé un Padre Nuestro y Un Ave María para mis adentros, cuando aun no había terminado cuando sonó los tres golpes de martillo y después de una pequeña dedicatoria de la levantá sonó el “ AESTA E!!!”, Pom. Admito que el era muy pero que muy feliz y a disfrutar debajo de ella.

jonathan Ramos Copete

sábado, 26 de abril de 2008

Mi devoción Cofrade

Mi devoción Cofrade
A mi memoria llega esos bonitos recuerdos entre juegos y amigos siendo un niño, ya soñaba con la Semana Santa, quizás penséis que desde mi infancia, mi familia me ha inculcado esta tradición tan arraigada en nuestra querida Andalucía, por tradición, pero mi familia no tenían ningún arraigo con esta bonita tradición, aunque no faltábamos ningún Miércoles Santo a ver la Esperanza por Miguel Redondo, donde mi añorada y querida abuela tenia una pensión en esta calle cofrade por excelencia, también evidentemente Mi querida hdad de la Borriquita, y no quiero dejar atrás los madrugones al excusar los tambores por detrás de mi casa de la agrupación del Nazareno. Mi devoción por la Semana Santa proviene quizás de estar desde muy niño pegado a mi hermano mayor, con quien iba a todas partes asolapado a el. Quizás las amistades pudieron influir mucho, también el entorno, pues si, mi infancia a sido entre las calles del centro, y más concretamente La Calle Miguel Redondo, donde mis queridos padres regentaban un café bar. Allí teníamos amigos que si vivían su hermandad todo el año, evidentemente es la Hdad de San Francisco, también donde vivía y vivo, en mi Av. Italia junto a Correos, los vecinos y amigos del entorno también tenían curiosidad por este mundillo, quizás también influirían en esto. Mis primeros pasos cofrades, es como siempre, jugando a los pasos con tus amigos de la infancia, recuerdo yo que siempre jugábamos a cogernos uno al otro, uno hacia de costalero y el otro hacia de algún Cristo de Huelva mientras con la boca iba silbando o tarareando algún trozo de alguna marcha que sabíamos. Íbamos desfilando por la calle asta que nos cansábamos y nos cambiábamos, a un crio de 7 u 8 años no le pida más, entre juegos inocentes iba engrandeciendo mi inquietudes cofrades, recuerdo todavía en el colegio organizando una procesión en el recreo entre mis amigos David Balongo, que era mi vecino, y mi amigo Pepito, que vivía en la calle Miguel Redondo, en el cual movilizamos todo el recreo para dicho evento, también jugábamos a enrollar una propaganda y usarla como corneta y tocar con eso e ir desfilando todos los niños de la calle como si de la mismísima Banda de la Expiración fuese, que tiempos. El tiempo pasó y nuestra afición creció, de ahí pasamos de los juegos a las Cruces de Mayo, la cruz más divertida de mi infancia, era jugar a Semana Santa pero con un paso más chico, todavía recuerdo esos pasos de madera de obra que hacíamos todo llenos de puntillas dobladas y esas tres magistrales trabajaderas puesta de mayor a menor, pedir casa por casa para las flores, telas, pinturas, etc. , o esos exorno florales a base de rosas y romero cogida de los jardines de Renfe y sus alrededores, pobres jardines, también esos ensayos con un radio casete amarrado a una trabajadera que siempre había problemas con las pilas, ¡¡que de buenos ratos!!. Todos esos momentos y muchos más que en mi corazón queda guardado hacía que nuestro juego a parte del futbol entre portal y portal, nuestro escoger, y escondite, pasáramos el año entero asta la llegada de la querida Cuaresma, en el cuál recorríamos las tres o cuatro iglesias que nuestras queridas calles peatonales nos dejaban abarcar por nuestra edad y acercarnos a los besamanos y besapíes,y algún que otras visitas de iglesias para ver montado los pasos.
Así poco a poco iba creciendo mi cariño por esta Semana Santa, entre juego infantiles y buenos amigos que recuerdo todavía como si estuviéramos allí mismo, y ese cariño desde mi infancia ha ido creciendo poco a poco asta convertirse en devoción y amor por nuestra Semana Santa, llenas de anécdotas que en el recuerdo quedan guardadas.
Jonathan Ramos Copete

Patrona de los choqueros

Patrona de los choqueros
Ella, que vela por todos los onubenses desde el Conquero, a la que le estoy muy agradecido por todo lo que hizo por mí. Gracias patrona!!

Saludos

Este será el espacio donde expresaré todo lo que siento, todo lo que me pase, todo lo tenga en mi corazón y quiera y pueda compartir con todos vosotros. Es la primera vez que participo y realizo algo de tal envergadura, por eso espero contar con vuestra colaboración y también sepais entender mis errores. Poco a poco iré perfeccionando este espacio, del cual esperaré trabajar el día a día y hacer algo digno, intentaré hablar de lo que realmente me apasiona, como es La Semana Santa,en el cual os iré contando todo lo que crea que pueda interesar, pido vuestra comprensión.Sin más quedais todos saludados desde mi humilde persona, y daros la gracias anticipadamente. un saludo

Datos personales

HUELVA, ANDALUCIA, Spain
Costalaro de la madre de Dios, en sus diferentes advocaciones, pero costalero de ella, la virgen María